Diversidad espiritual convive entre los ticos

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Con la celebracíon del Día de las Narrativas Sagradas, la Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión abrió un espacio para la expresión de las distintas tradiciones espirituales que se profesan en el país.



 

Representantes de las tradiciones esprituales boruka, malecu, islámica, judía, budista zen, hare krishna, afrodescendientes, cristianas y bahái, entre otras que conviven en Costa Rica,  participaron en un diálogo interreligioso, durante el Día de las Narrativas Sagradas, celebrado el pasado 6 de setiembre en la Plaza de la Diversidad del campus Omar Dengo de la Universidad Nacional (UNA).

 

Para académicos de la Escuela Ecuménica, la Ley 8030 de 2000, mediante la cual se estableció la celebración del Día Nacional de la Biblia el primer sábado de setiembre de cada año, ignora la diversidad espiritual de Costa Rica, razón por la cual este evento se realizó con el objetivo de dar espacio a la expresión de las distintas narrativas sagradas que coexisten entre los habitantes del país, entre ellas la Biblia.  

 

“Es muy importante que nos tomen en cuenta en estos espacios porque no tenemos otros para poder expresar nuestra cosmogonía, qué creemos sobre el mundo y sobre la importancia de la tierra”, subrayó David Elizondo Marín, indígena malecu, de Guatuso, quien lamentó que la cultura malecu no aparece en los libros, ni en el sistema educativo. 

 

“A nosotros no nos enseñaron a través de libros, sino alrededor de una fogata, en el bosque, cuando íbamos a pescar o a cultivar”, informó Marín. 

 

Y esas enseñanzas tienen que ver con la conexión de todo. “Nada está separado de nada, nosotros como seres humanos, estamos conectados con la tierra, el bosque, los animales y Toko, al que globalmente se le dice el gran espíritu”.

 

No por casualidad, cuando los indígenas malecu siembran, se le agradece a la semillita, lo mismo que a la tierra porque “ahí va a nacer el fruto que vamos a comer”. 

 

Representante del movimiento Hare Krishna, Lilananda Das sostiene que Dios es uno y hay muchas formas de ver y adorarle. Agregó que en su movimiento estan interesados en conocer las diferentes formas de pensar de la gente, compartirlas y fomentar la esencia y la religión, que es buscar a Dios, complacerle, entregarse a él. 

 

En criterio de Das, el evento interreligioso promovido por Ecuménicas puso en evidencia diferentes visiones para el mismo objetivo: que todos podamos ser felices sirviendo a nuestros hermanos y hermananas, también a las plantas y a los animales y al planeta tierra y principalmente a Dios, a través del servicio con los personas que nos rodean”. 

 

Mentes abiertas por la paz

 

Ligia Morales, quien profesa la fé Baha´i cuenta que investigando llegó a la conclusión de que esta es una fé para la época actual, porque proclama que todos somos miembros de una gran familia universal, la familia humana, y Dios es uno para todos. 

 

Educadora de inglés, Morales piensa si en las escuelas se diera la oportunidad de que todos conocieran diferentes fes religiosas, los niños crecerían con una mente, crecerían con un principio universal, que les permitiría desarrollar el principio de la tolerancia.

 

También considera que en las universidades debe darse también esta apertura, de manera que los jóvenes conozcan las diferentes tradiciones religiosas y reconozcan en cada una de ellas el Dios único y verdadero, que es uno y el mismo. “El humano necesita entender su realidad, su verdadera naturaleza, que es espiritual, por lo tanto todo su accionar va orientado hacia el desarrollo de virtudes que están latentes como la capacidad de amar, de ser tolerante y bondadoso y ponerlas al servicio de los demás”.

 

Por su parte, el pastor de la Iglesia Luterana, Julio Melara, de nacionalidad salvadoreña y con 16 años de vivir en Costa Rica, coincidió con la apreciación de académicos de la Escuela Ecuménica en que la celebración del Día de la Biblia no ha considerado toda la diversidad de espiritualidades, de narraciones sagradas y de libros sagrados, aparte de la Biblia, que existe en el país, como en todo el mundo.

 

“Los cristianos no somos mayoría en el mundo; la religión que más crece en el mundo es el islam, entonces ¿cómo no considerar todo eso?, cuestionó.

 

Melara admitió que aunque Martín Lutero contribuyó a abrir mentes en determinado momento histórico, también como luteranos y cristianos se han cometido errores, al cerrarse ante la diversidad que es el mundo.

 

“Hay que abrirnos y conocer cómo concibe cada ser humano y cómo es su espiritualidad; la verdad se compone de diferentes perspectivas; hay que dialogar y entendernos, de lo contario no vamos  a tener paz en el mundo”, advirtió el pastor luterano.

 

Más allá de la Biblia…

 

Dirigida por los académicos Auxiliadora Montoya y José Mario Méndez, la Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión de la Universidad Nacional (UNA), organizó la celebración del Día de las Narrativas Sagradas, con el fin de reconocer la diversidad de textos y narrativas sagradas que conviven en el país.

 

Durante  la mañana del miércoles 6 de setiembre, en la Plaza de la Diversidad del Campus Omar Dengo de la UNA, las personas representanates de cada una de las tradiciones religiosas contaron con seis minutos para presentar y proclamar su narración sagrada, así como para exponer su símbolo –ya fuera texto u otro-, el cual fue colocado en el centro de un tejido. Todos los tejidos se entralazaron como símbolo de unión. 

 

 

Además, se escogieron y proclamarán narraciones relacionadas con el tema de la paz, la reconciliación, la hospitalidad, u otros que contribuyeran al diálogo interreligioso.